jueves, 26 de enero de 2017

El tiempo es cerebro

Hospitalarias: Unidad de Cuidados Cerebrovasculares del Hospital Ramos Mejía ImprimirE-mail

El tiempo es cerebro

Es la única de su especie en el sistema público de la ciudad. Su objetivo es brindar atención aguda al paciente con ACV y realizar un diagnóstico precoz



Los Dres. Rey y González enfatizan sobre la
importancia de un diagnóstico precoz en ACV

La patología cerebrovascular es la tercera causa de muerte, la segunda de demencia y la primera de discapacidad desde el punto de vista neurológico en el mundo. En el Hospital Ramos Mejía funciona desde hace más de un año una unidad de Cuidados Cerebrovasculares, su responsable, el Dr. Leonardo González, explica: “La necesidad surge porque en el ámbito público de la ciudad no había donde realizar abordaje agudo al paciente con ACV. Somos parte de un proyecto piloto del SAME, que coordina la red de hospitales, en la rápida derivación de pacientes para que lleguen con el tiempo suficiente a nuestro hospital y reciban el mejor tratamiento disponible. Lamentablemente, somos la única del sistema y centralizamos toda la patología aguda cerebrovascular”. Esta unidad depende de la división de Neurología a cargo del Dr. Prof. Raúl Rey: “El ACV es tan importante o más que el infarto agudo de miocardio porque es una enfermedad que discapacita y afecta al paciente, la familia, la sociedad, y representa un alto costo para todos los actores”, explica el profesional.

El tiempo, factor clave 

Actualmente, el tratamiento aprobado es la trombolisis que es el procedimiento que se utiliza para disolver un coágulo sanguíneo: “El tiempo es un factor clave para aplicar este tratamiento, son tres horas y pueden llegar a ser cuatro y media, los criterios médicos son muy estrictos y deben ser evaluados por alguien que tenga experiencia en el tema”, agrega el Dr. Rey. La unidad de Cuidados Cerebrovasculares (o de Stroke Agudo) cuenta con un médico neurólogo experto en este tipo de patologías todos los días, las 24 horas. “Clasificamos al paciente según las escalas y los puntajes, en base a esas escalas decidimos el tratamiento; el objetivo es realizar un diagnóstico lo más precoz posible. En las primeras horas, la diferencia entre isquemia y hemorragia, así como el conocimiento de los factores de riesgo y la situación clínica, son vitales. Resulta importante saber que la ventana terapéutica de las primeras horas debe ser aprovechada para iniciar tratamientos repermeabilizantes del vaso, neuroprotectores, o la combinación de ambos. Las primeras horas de un paciente con ACV definen como va a estar ese paciente en los próximos tres meses”, señala González.

Cómo funciona la unidad 

La unidad funciona con un protocolo; se trata de un servicio montado especialmente para abordar la patología cerebrovascular: “En el sector privado hay otras unidades que pueden trabajar de manera similar, pero acá tenemos un espectro mucho mayor de pacientes a abarcar. La derivación posterior es un tema muy importante, porque hay que considerar que después del ACV, la rehabilitación (kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología, etc.) implica el trabajo de muchos profesionales. Gran parte de los pacientes quedan con alto índice de secuelas, nuestro objetivo es que queden con la menor cantidad posible, pero no tenemos la palabra final. Por el contrario, somos el primer paso hacia la esperanza de una serie de adelantos que permitan mejorar la calidad de vida de los enfermos”, explica González. Además de un plantel que cuenta con neurólogos, enfermera especializada, foniatra y trabajadora social, se interactúa con un equipo médico asociado multidisciplinario para intervenir en cuestiones relacionadas con las diferentes especialidades. Por otra parte, González explica que no cualquier paciente puede ser tratado en este tipo de unidad, hay criterios de ingreso y de exclusión: “El criterio de ingreso a la unidad de Stroke será siempre determinado por el médico neurólogo de guardia. Obviamente una sola unidad con dos camas para toda la CBA parece poco, pero el objetivo es que el paciente pueda tener ese acceso rápido. Después que se hizo el tratamiento, que en realidad es pasarle la medicación unos minutos durante la primera hora, evaluarlo, monitorearlo, y si el paciente está estable en 24/48 horas pasarlo a una sala de cuidados generales y permitir así el ingreso de otro paciente”.

Prevención 

En el área de prevención, el hospital organiza el Día del ACV a fines de octubre (ver recuadro). En ese marco, se realizan charlas en el hall acerca de los factores de riesgo y sobre los principales síntomas ante los cuales se debe recurrir inmediatamente al hospital o llamar al SAME. Además, la unidad brinda conferencias en jornadas, congresos, nacionales e internacionales. “Por suerte la población está tomando más conciencia sobre el tema, y la enfermedad se ha difundido en el último tiempo”, explica el Dr. Rey. “En los consultorios seguimos a los pacientes en forma ambulatoria y hacemos prevención secundaria al que ya tuvo un evento para tratar de que no vuelva a tener ningún otro episodio”, suma el Dr. González. Otro de los objetivos es la actividad docente y la investigación, entre otras acciones, se busca contribuir a la formación de médicos residentes, enfermeras, y estudiantes de otras áreas, además de desarrollar protocolos, brindar conferencias, ofrecer charlas a los pacientes y sus familias y prestar especial atención a los estudios destinados a mejorar el pronóstico de los pacientes con infartos cerebrales.

Hacia el futuro 

Hacia el futuro, desde la unidad de Cuidados Cerebrovasculares apuestan a que el área pueda crecer y aumentar el número de camas. Otro de los proyectos es que se repliquen este tipo de servicios en otros hospitales públicos de la ciudad. “Esta unidad podría ser un modelo para copiar. Gracias al SAME, la comunicación para los traslados es muy buena, y el paciente llega a tiempo. Siempre repetimos el tiempo es cerebro, minutos que se perdieron son neuronas que se pierden. Por eso la idea es alertar y concientizar a la población, a todos los médicos de guardia y a los colegas en general de que es importante detectar un ACV y estar atento para hacer un llamado que evitará muchos padecimientos al paciente. Es muy importante que los médicos de nuestro sistema sepan que existe la unidad”, concluye el Dr. González