miércoles, 21 de marzo de 2018

Situación de Sarampión en América



Riesgo de reintroducción en Argentina

Situación de Sarampión en América Ante la circulación del virus de sarampión en países de América y el resto del mundo y el tránsito de personas desde y hacia esos países actualmente afectados, el Ministerio de Salud de la Nación emite el presente alerta

Ante la circulación del virus de sarampión en países de América y el resto del mundo y el tránsito de personas desde y hacia esos países actualmente afectados, el Ministerio de Salud de la Nación emite el presente alerta, con el objetivo de informar sobre la situación, difundir las recomendaciones para la población local y los viajeros e instar a los equipos de salud de todo el país a intensificar la vigilancia epidemiológica de la Enfermedad Febril Exantemática, así como verificar los circuitos y protocolos para la notificación oportuna y la implementación inmediata de acciones de control ante la detección de casos sospechosos. 

SITUACIÓN MUNDIAL Y REGIONAL La Región de las Américas fue la primera del mundo en ser declarada libre de los virus de la rubéola en 2015 y del sarampión en 2016, por un Comité Internacional de Expertos (CIE). En Argentina no se registran casos  autóctonos de sarampión desde el año 2000 y de rubéola y síndrome de rubéola congénita (SRC) desde el año 2009. En la Región de las Américas, durante el año 2017 cuatro países notificaron casos confirmados de sarampión: Argentina, Canadá, EEUU y la República Bolivariana de Venezuela. Desde enero de 2018, nueve países notificaron casos confirmados: Antigua y Barbuda (1 caso importado), Brasil (14), Canadá (4 casos importados), Colombia (1 caso importado), Guatemala (1 caso importado), Estados Unidos (13 importados y relacionados a la importación), México (4), Perú (2 casos en residentes que no han salido del pais) y la República Bolivariana de Venezuela (159). 

RECOMENDACIONES PARA EL EQUIPO DE SALUD Para evitar la reintroducción del virus del sarampión en el país, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda: Verificar esquema de vacunación completo para la edad o de 12 meses a 4 años: deben acreditar UNA DOSIS de vacuna triple viral (sarampión­rubéola paperas). Mayores de 5 años: deben acreditar DOS DOSIS de vacuna con doble o triple viral después del primer año de vida. Las personas nacidas antes de 1965 no necesitan vacunarse porque son considerados. Intensificar la vigilancia epidemiológica de casos sospechosos de enfermedad febril exantemática (EFE). Los casos SOSPECHOSOS de sarampión y rubéola constituyen Eventos de Notificación Obligatoria regulados por la Ley 15.465 que obliga a todos los profesionales médicos y bioquímicos a realizar la notificación de los mismos (se desempeñen en cualquiera de los subsectores de atención: público, privado o de la seguridad social). 

Mayores voluntarios del hospital Ramos Mejía

Adultos mayores promotores de salud realizan charlas sobre calidad de vida, jornadas en colegios, postas sanitarias en plazas y tejen mantitas para el sector de Neonatología, entre otras actividades.
El grupo de Promotores Voluntarios de Salud para Adultos Mayores del Hospital Ramos Mejía organiza distintas actividades: charlas sobre calidad de vida, jornadas intergeneracionales en establecimientos educativos, juegoteca en el nosocomio, postas sanitarias en plazas; tejen mantitas para el sector de Neonatología; entre otras.
La iniciativa surgió en 2003. Cada año se realizan cursos de formación de promotores voluntarios de salud, en la Unidad de Geriatría de dicho nosocomio. Hoy el grupo está integrado por una 16 personas mayores, cuya edad promedio ronda los 75 años.
Acerca de las actividades, la médica de planta de la Unidad de Geriatría Maya Sinjovich indicó que los promotores realizan “una charla mensual sobre distintos temas, como calidad de vida, qué hacer en el tiempo libre, abuso y maltrato”, entre otros; algunas promotoras “tejen mantitas para el sector de Neonatología”; también organizan una juegoteca y visitan escuelas, “van a un jardín, a una primaria y una secundaria para promover un envejecimiento activo y derrumbar prejuicios”.
“La imagen de las personas adultas mayores se forma desde la niñez. En los jardines se realizan juegos con los nenes. En la primaria, antes de la visita, los alumnos suelen dibujar a una persona mayor con un bastón y, luego del encuentro, dibujan a un adulto mayor bailando. Hablan sobre los juegos de antes, le llevan el balero, muñecos. En la secundaria charlan con los adolescentes, muestran historias reales”, señaló.
Miguel Hadid, ex jefe de la Unidad de Geriatría del Hospital Ramos Mejía y quien llevó adelante desde sus comienzos la iniciativa de promotores voluntarios, comentó: “Lo que intentamos es que la gente fuera proponiendo y apropiándose del lugar, de las actividades, generando proyectos”.
“Cada año se hacen dos cursos para incorporar integrantes y cuentan con la participación de los que ya son voluntarios”, señaló, y agregó con orgullo que “se realizan actividades muy lindas e interesantes”.
“Uno de los proyectos más antiguos es de las estaciones saludables en plazas, donde los promotores reciben a los vecinos, toman la presión arterial, pesan, miden, los invitan a moverse, jugar, y después de unos meses los voluntarios los llaman para ver si modificaron hábitos. Hemos medido los resultados y, con el contacto con los pares, nueve de cada diez personas que tenían que corregir hábitos, lo hicieron”, remarcó.
Hadid manifestó que “se trabaja en la promoción de la salud, algo que está antes de la prevención, porque no se está mirando las enfermedades sino promocionando” hábitos para mantener la salud.
También señaló que los y las promotoras voluntarias arman proyectos, “detectan algo que pueda ser mejorado y en conjunto elaboran una estrategia; por ejemplo, puede ser la organización de un taller o mejorar el estado de la vía pública alrededor del hospital”.
Elena Bauer, de 82 años, es promotora voluntaria de salud desde hace unos siete años. Se sumó tras recibir un folleto en las estaciones saludables que el grupo realizó en la plaza 1º de Mayo. “Esta es una forma de colaborar haciendo algo positivo para los demás. La mano hay que ofrecerla antes que la gente la pida”, manifestó.
Bauer señaló que “al principio se hace un curso de formación de promotores y (a los integrantes) se les da la posibilidad de colaborar en lo que cada uno sabe. Yo me ocupo de la difusión y buscar colaboración de empresas. Otras voluntarias tejen para donar en el hospital porque a veces hay mamás que vienen y no tienen con qué vestir o arropar a los bebés”.
También indicó que “una vez por mes hay charlas donde vienen profesionales o especialistas y luego se pregunta o se convierten en un coloquio” y durante el año “se va a escuelas, se juega con los chicos y enseña algunos hábitos saludables”.
“El grupo está consolidado. A principio de año se planifican las actividades, los cursos, las charlas y se trabaja en forma organizada. Poder hacer cosas que sirvan a la comunidad es bárbaro”, afirmó.
Por su parte, Teresa Vergara, de 71 años, se sumó hace unos cinco años como promotora voluntaria. “Me enteré porque me dieron un folleto. Fui, hice el curso y es muy lindo. Toda mi vida hice voluntariado. Mi mamá nos inculcó que siempre hay que pensar que hay personas que necesitan una mano”.
En este sentido comentó: “Yo presenté un proyecto. Charlando con los adultos mayores que iban a las postas sanitarias en las plazas se quejaban que los jóvenes los trataban mal y yo no tengo esa visión. Es como decir ‘todos los jóvenes son iguales’, ‘todos los adultos mayores son iguales’. Entonces pensé un proyecto para quebrar la brecha generacional. Fui a una escuela técnica (del barrio porteño) de Boedo y le planteé al director que nos gustaría hablar con los jóvenes, saber qué piensan. Me derivó al asesor pedagógico y empezamos a armar la iniciativa. La primera visita fue impactante, muy emocionante”.
Al respecto indicó que “hace tres años” que se realizan estas jornadas. “Charlamos de cómo eran las fiestas antes y ellos nos cuentan cómo son ahora. Con una profesora de arte hicimos trabajos manuales. En una oportunidad fuimos con los alumnos a una radio. En el colegio nos cuentan que a los chicos les hace muy bien y todos los años preguntan cuándo vamos. Una de las cosas que nos dimos cuenta es que hay chicos que están muy solos; y ellos lo comentan también. Los adolescentes empiezan a abrirse, a contarnos cosas. Es muy gratificante para ellos y para nosotros”, afirmó.
Los promotores voluntarios retomarán las reuniones el 19 de febrero, los lunes de 10.30 a 12, en la Unidad de Geriatría del Hospital Ramos Mejía, Urquiza 609, CABA. Y para el 19 de marzo está previsto el comienzo de un curso de formación de promotores voluntarios de salud para adultos mayores.
Fuente: https://www.diariopopular.com.ar/general/mayores-voluntarios-del-hospital-ramos-mejia-n337771